El Mar Nace en la Montaña es una iniciativa que articula la defensa territorial mediante la colaboración intergeneracional y la formación STEM para mujeres y niñas, conectando el Pacífico chocoano con los Andes sabaneros. El proyecto busca consolidar un semillero de cuidadoras del territorio, fortaleciendo capacidades técnicas, científicas y de liderazgo femenino para promover prácticas sostenibles y autónomas, integradas en los saberes locales y la conservación del hábitat. Mediante el intercambio de conocimientos entre sabedores tradicionales, jóvenes comprometidas y cuidadores del entorno, se fomenta la regeneración socioambiental, el empoderamiento intergeneracional y la construcción de estrategias de resiliencia que trascienden fronteras y contextos, articulando ciencia, territorio y justicia ecológica.

EN ALIANZA CON : Transformando vidas del Valle, Chocó.

Estamos llevando a cabo una capacitación STEM especialmente diseñada para mujeres y niñas del territorio, con el objetivo de fortalecer sus conocimientos científicos y tecnológicos mientras se conectan con la protección de su entorno y la justicia socioambiental. A través de talleres prácticos e interdisciplinarios, combinamos ciencia, innovación y saberes ancestrales, fomentando la curiosidad, la creatividad y el liderazgo femenino. Esta iniciativa no solo promueve habilidades técnicas, sino que también empodera a las participantes para convertirse en agentes de cambio, capaces de cuidar su comunidad y su entorno natural desde una perspectiva ecofeminista y de cuidado colectivo.

Desde una acción pacífica y situada, promovemos espacios de reflexión y creación que permiten a mujeres, niñas y jóvenes reconocer y enfrentar las violencias de género y las prácticas de extractivismo biocultural que afectan sus vidas y territorios. A partir de los encuentros previamente mencionados, y una vez fortalecido el sentido de pertenencia y la apropiación del territorio, impulsamos acciones colectivas diseñadas por las y los jóvenes para generar conciencia comunitaria, exigir respeto por sus cuerpos y entornos, y activar procesos locales de protección y defensa del territorio desde el cuidado y la autonomía.

Buscamos involucrar a los tomadores de decisiones a partir de un diagnóstico participativo que identifique las necesidades reales de acceso a educación, de ampliación de voces y de recursos que permitan a las mujeres convertirse en protagonistas de la protección territorial y de su propia sostenibilidad económica. A través de procesos formativos y espacios de diálogo, visibilizamos las brechas existentes y fortalecemos las capacidades de las mujeres y jóvenes para incidir en políticas locales, generar propuestas de solución y exigir mecanismos de rendición de cuentas. Esta estrategia se nutre de las voces directas del territorio, impulsando su liderazgo y reconociendo su papel clave en la defensa de la vida y del entorno.

  • RECORRIDOS TERRITORIALES Y MONITOREO

    ealizamos recorridos territoriales participativos para observar de primera mano las dinámicas sociales, ambientales y culturales del territorio. Estos espacios permiten un monitoreo continuo de riesgos, necesidades y transformaciones, fortaleciendo la capacidad comunitaria para identificar alertas tempranas y proteger sus espacios de vida. A través del diálogo directo con habitantes y cuidadoras del territorio, generamos información clave para orientar acciones de prevención, defensa y cuidado colectivo.

  • CÍRCULOS DE ESCUCHA Y DIAGNÓSTICO

    Realizamos círculos de escucha y diagnóstico comunitario para identificar las necesidades educativas y las barreras de acceso a la ciencia que enfrentan mujeres y niñas. Estos espacios permiten compartir experiencias, reconocer saberes y visibilizar las brechas que limitan su participación. A partir de estas voces, construimos rutas formativas que fortalecen sus capacidades, amplían su acceso al conocimiento y consolidan su papel como líderes y protectoras del territorio.

  • FORMACIÓN Y NETWORKING

    La ciencia ciudadana y la formación STEM se convierten en herramientas clave para que mujeres y niñas participen activamente en la comprensión y cuidado de su territorio. En este proceso, la escucha se reconoce como la primera ciencia territorial: un método profundo de observación, atención y diálogo con el entorno y con las comunidades. Desde esta base, las participantes desarrollan habilidades científicas y técnicas que fortalecen su capacidad para generar datos, comprender cambios socioambientales y proponer acciones de protección desde sus propias voces y saberes.

Por más mujeres en la ciencia, seguras y cuidadoras de su territorio.

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